A
mediados de 1986, un grupo de agricultores motivados principalmente por
las irregularidades en la venta de sus productos, en lo que se refiere a
precio, se reúne en el Salón de la Cámara Agraria y decide iniciar los
trámites para la construcción de una Cooperativa Agrícola. En dicha
reunión se crea una Junta Rectora provisional, siendo elegido presidente
don Pedro Gavilán Rivera y secretario don José Luis Molinillo Rueda,
escriturándose los Estatutos de constitución de dicha Sociedad el 17 de
septiembre de 1986, y así mismo en el Registro de Cooperativas de la
Delegación de Trabajo y Seguridad Social de la Junta de Andalucía con la
clave CA.RCA.206.
En un principio fueron casi medio centenar de personas las que pusieron
su confianza en esta idea, apuntándose luego otras motivadas por la
venta del girasol, que en este año alcanzó un precio histórico.
En este primer año sólo se comercializa la campaña de girasol,
alquilándose un local para la recepción durante la campaña. También se
compra un terreno en la Fuente Grande, siendo vendido posteriormente,
debido a su localización, y se busca un lugar nuevo, adquiriéndose el
terreno actual en 1987 y escriturándose el 26 de enero del mismo año.
Tras varios proyectos iniciales, se empieza a tramitar ese mismo año la
cesión de una parte de la parcela, concretamente de mil doscientos
metros cuadrados, al Ayuntamiento como requisito inicial para empezar la
construcción de una nave destinada al almacenamiento de cereales, la
cual, siendo propiedad del Ayuntamiento, se le alquila a la Cooperativa
por un periodo de 99 años.
A principios de 1987, se inicia la tienda de la Cooperativa, enclavada
en un principio en el local cedido por la Cámara Agraria, comenzando de
esta manera el suministro a los socios de abonos, herbicidas, etc. Este
mismo año, además de girasol se comercializan los cereales,
habilitándose una era para tales tareas.
El
12 de noviembre de 1987 se celebra una Asamblea General para la elección
de Junta Rectora, siendo elegido nuevamente como presidente don Pedro
Gavilán Rivera.
Es en 1988 cuando se construye la nave anteriormente citada, así como la
adquisición de la báscula y posterior cerramiento de la parcela.
El 2 de agosto de 1989 es nombrado presidente don Juan Martínez Pulido.
A comienzos de 1990 se asfalta el patio junto a la nave de 1.200 m2,
poniéndose al año siguiente la luz eléctrica, siendo esto un requisito
para poder poner el suministro de gasóleo, concertándose con CEPSA un
acuerdo para su suministro a finales de 1991.
Es también en este año cuando la Asociación de Esparragueros solicita
integrarse en la Cooperativa para la comercialización de su producto,
que en un principio tuvo tantos altibajos: el espárrago.
El 2 de septiembre de 1991 es elegido nuevamente como presidente don
Juan Martínez Pulido. Es también a finales de este año cuando don José
Luis Molinillo Rueda, que fue primero secretario y luego gerente, por
cuestiones de trabajo, deja su puesto en la Cooperativa, pasando a
ocuparlo don Francisco Dorado Rivera.
El 10 de marzo de 1993 es elegido presidente don Antonio Jesús Pulido
Morales. En la Asamblea General de ese mismo año se modificaron los
Estatutos, en el apartado de duración del período de mandato del Consejo
Rector a cuatro años en vez de dos, como estaba antes.
Se comienza en 1993 la construcción de una nueva nave en el patio de la
Cooperativa de unos 840 m2. Además, se tramita la cesión del edificio de
la Cámara Agraria a la Cooperativa, formalizándose el 20 de mayo de
1993.
A
finales de este año se inicia la construcción del edificio
oficina-tienda, terminándose en 1994.
En 1995, como consecuencia, entre otras cosas, de las exigencias de la
PAC sobre las semillas certificadas, se empiezan los trámites para poder
montar una planta de semillas certificadas, adquiriéndose la maquinaria
en 1996 y el título de multiplicador el 28 de enero de 1997.
Es también en 1996 cuando se empieza la construcción de la nave
almacén-tienda, terminándose la obra en 1997.
El 28 de febrero de 1997 se celebra nuevamente votación para miembros
del Consejo Rector, siendo elegido como presidente don Raimundo Pulido
González.
En abril de 1997 se traslada la tienda a su actual emplazamiento,
centrándose toda la actividad de la Cooperativa en su parcela con nuevas
y mejores instalaciones.
Debido a la constancia en el seguimiento de las distintas campañas del
espárrago, así como en el acierto sobre las variedades y calidad de las
plantas sembradas, sin dejar atrás la falta de alternativa que nos
ofrece nuestro campo, el cultivo del espárrago va consiguiendo crecer a
una velocidad asombrosa, implantándose fuertemente en nuestro término,
así como en su entorno, siendo en la campaña de 1997 cuando se empieza a
hacer en nuestra Cooperativa parte de la manipulación, uniendo así esa
parte de valor añadido a nuestro pueblo, con lo que se han creado
puestos de trabajo temporales.
Debido
a esto, se empieza a tramitar la documentación oportuna para la
legalización de un nombre comercial, terminándose su tramitación en 1998
con el nombre de “Espasierra”, con el número de registro 2125293. Y
posteriormente, en el 2000, con el número 1874361 “Puente Palo”.
Este fue un paso más para la puerta más directa en los mercados de
nuestro producto, además de intentar que dicho producto salga totalmente
terminado de nuestras instalaciones, para así poder tener un mayor
control, sin menospreciar las repercusiones salariales, todo unido a las
responsabilidades de su terminación en el proceso de manipulación. Pero,
además de este paso anteriormente citado, hay otros como el registro
sanitario, actualmente en trámite, o el requisito de Registro Soivre,
requisito fundamental en la exportación.
Es en 1998 cuando se empieza la construcción de la primera nave para la
manipulación del espárrago, de unos 1.000 m2, con ayuda de la Delegación
de Trabajo, la de Agricultura, así como de la Administración Central,
que a través de programas PER hace parte del cerramiento de dicha nave,
que consta de una cámara frigorífica.
La segunda cámara se construye en el 2000, a través de un acuerdo con el
Ayuntamiento, además de parte de la cimentación del patio. Dicho acuerdo
fue hecho por el Plan de Promoción de Empleo. El 5 de noviembre de 1999
es elegido como presidente don Francisco Martínez Álvarez. Es a finales
de este año, y como consecuencia de los malos resultados de la
liquidación de la campaña del espárrago (tanto en precio como en
diferencia de kilos) con la Cooperativa Espahuétor, cuando el Consejo
Rector decide comercializar directamente nuestro espárrago.
Entre el 2001 y el 2002 se hace la segunda nave para la manipulación del
espárrago, de unos 760 m2. Dicha nave se construye en dos fases,
financiada parte por el fondo de la Administración Central a través de
planes de empleo, y parte por la Cooperativa Europeos.
El 2 de agosto de 2002 se celebran nuevas elecciones a Consejo Rector,
donde es elegido como presidente don Raimundo Pulido González.
Es en este año, y como consecuencia de la necesidad de una nueva nave
para los cereales, cuando se adquiere la parcela lindante con una
superficie de una hectárea, empezándose la obra de una nave de 1.000 m2,
actualmente en obras por finalizar.
Así también, entre 2002 y 2003, se hace una nueva cámara frigorífica, la
tercera, con financiación de la Administración Central, la Junta de
Andalucía, la Diputación Provincial y la Cooperativa Europeos.
En la actualidad hay proyectos en curso, tanto el de la obra citada
anteriormente, así como el de la cimentación del patio inferior que da
acceso a la nueva nave, la ampliación del surtidor de gasóleo para tener
gasóleo A y, también, la ampliación de las oficinas centrales.
La
Cooperativa Europeos, además de la sección servicios (tienda, abonos,
gasóleo, seguros, tramitación de la PAC, etc.), comercializa los
cereales y demás granos de nuestros socios, unos 4.000.000 kg,
certificación de semillas, unos 800.000 kg, y 1.500.000 kg de
espárragos, de los cuales habría que destacar que el 90 % van destinados
a países europeos.
Resumiendo brevemente, la Cooperativa Europeos, con sus aciertos y sus
errores, va avanzando, aunque, como es normal, nunca llueve a gusto de
todos. Pero por supuesto, es más fácil hacer una crítica sin
responsabilidad, que arrimar el hombro y tirar del carro. Por lo que,
desde sus diferentes responsabilidades, es tarea de todos los socios el
contribuir al buen funcionamiento de dicha Sociedad, sin dejar en el
tintero que los logros conseguidos en dicha Cooperativa son de sus
socios.
